12.14.2006

la entrevista al crackoviano

-¿Cómo concibe usted la literatura?
Es una pasión, en el sentido también de una enfermedad, de un pathos. Viene, se va, la escritura es su cura.

-¿Cuál es su concepto sobre la creación literaria?
Es el oficio más solitario del mundo. Pero la máxima felicidad de la vida.

-¿Cuál cree usted que sea la parte más importante en cuanto a la creación literaria, inspiración o disciplina?
Disciplina, porque con ella llega la inspiración.

-¿Cree usted que la literatura debe ser un producto de elite o considera que debería tener un impacto social mayor?
No hay que confundir producción con circulación. El impacto se da cuando no se piensa en el público, sino en la obra. Para que sentarse a escribir, decía Conolly, si no se está dispuesto a escribir una obra maestra.

-¿Cuál es, en su opinión, el papel que juega la literatura en la sociedad actual?
Tangencial. El mercado se ha comido al dichter, al que habla desde la conciencia colectiva.

-¿Considera usted que la literatura mexicana contemporánea está lo suficientemente “valorada” por la crítica especializada?
Al menos ya se sabe que no termina en Rulfo y Fuentes

-¿Cree usted que la literatura mexicana contemporánea tenga un gran impacto social?
No. No nos leemos. No hay respeto a los subgéneros, al divertimento, a la literatura de grandes lectores

-¿Cree usted que la literatura mexicana contemporánea busca “romper” con la tradición literaria anterior?
Sería absurdo. Tradición de la ruptura, es buscar a tus abuelos literarios. Los míos son los de la generación de medio siglo y Contemporáneos. No me importa tener que “matar a mis padres”

-¿En su opinión la literatura mexicana contemporánea se encuentra en una etapa de crisis?
Nada que ver. Mucho más viva. Rica, diversa. Sobre todo en provincia

-¿Cuál diría usted que es una de las obras “fundamentales” de la literatura mexicana contemporánea?
La obra de Mario Bellatin

-¿Cree usted que la forma en que se concibe la literatura hoy en día tiene que ver con un sentimiento de época?
Eso sólo se puede saber cuando ya no estemos en esta época

-¿Considera que el “desasosiego” producido por la posmodernidad ha hecho que la literatura se aleje de procesos innovadores en cuanto a la creación?
Al contrario. Bellatin, por ejemplo, es el más innovador quizá desde Tario

-¿En su opinión la literatura actual ha vuelto la mirada al pasado para resignificar mitos y arquetipos de épocas anteriores?
Se vuelve al pasado para tener un presente

-¿Cuál es su opinión ante el debate modernidad-posmodernidad en cuanto al quehacer literario contemporáneo?
No me interesa ni preocupa. Es añejo. La querella de los antiguos y los modernos… Cada quien escribe como puede

-Para algunos autores la posmodernidad se define como “la era del vacío” ¿Está usted de acuerdo con esa definición y cómo afecta esto a la literatura?
Eso viene de la academia francesa que sí está vacía y no tiene nada que ofrecer sino poses.

-¿Dónde ubicaría usted su obra en el marco de la literatura mexicana contemporánea?
No puedo contestarlo. No me corresponde. Yo no escribo una obra, escribo libros. No me toca ubicarlos, ni siquiera dentro de mi propia “obra”

-¿Qué repercusión ha tenido en su obra pertenecer al movimiento denominado “crack”?
Denuestos, odio de la crítica. Pero es la “recepción” de mis libros, no mi estética

-¿Podría explicar a grandes rasgos cómo se define dicho movimiento?
Cree en la solidaridad y la amistad, tiene una fe ciega en la literatura y apuesta por ella desde la máxima calidad

-¿Considera usted al grupo del “crack” como un movimiento de vanguardia?
Las vanguardias históricas han dejado su lugar a una refundición distinta. Pero me preocupa más saber quién está en la retaguardia

-¿Cree usted que dentro su obra narrativa se puede notar, en la mayoría de los personajes que construye, un sentimiento de “desencanto”, de “desasosiego”?
Sí: he escrito un único libro, el de la desilusión

-¿En su opinión este “desencanto” forma parte de un sentimiento de época?
No lo sé. Sé lo que me pasa a mí.

-¿Considera usted que en la literatura contemporánea el personaje del héroe debe ser construido como un hombre “común” para que este logre la identificación del lector actual?
Me interesan las vidas, no los personajes

-¿En su opinión sus cuentos podrían identificarse con una corriente literaria especifica?
No. El cuento es una forma, no una corriente

-¿Cree usted que los personajes arquetípicos construidos en la literatura repercuten en los modelos sociales de la época actual?
Después de ver a Fox, lo dudo

-¿Cree usted que existe alguna diferencia, en cuanto a creación literaria, entre los escritores que viven en la ciudad de México y los que radican fuera de ella?
Por supuesto. En el DF hay muchas ciudades-barrio pero hay la pretensión de vivir en una urbe. En provincia se puede ser más cosmopolita que en la Condesa, pero no hay necesidad de aparentarlo

-Si tuviera que elegir un genero literario especifico (cuento, novela, ensayo), ¿En cual diría usted que se siente más cómodo?
En ninguno. La comodidad es reacia a la literatura. Me gusta sentirme incómodo, avanzar a tientas. Empezar de cero

-¿Cree usted que la literatura debe ser un “lugar seguro”, una forma de escapar de la realidad o por el contrario, considera que la literatura debe propiciar una reflexión profunda sobre el mundo en el que se vive?
Es el lugar más inseguro, el peor. Ahonda en la herida (y la hiende sin pudor)

-Según el poeta argentino Oliverio Girondo: “Un libro debe construirse como un reloj y venderse como un salchichón” ¿Estaría usted de acuerdo con esta forma de mirar la obra literaria?
Hay muy buenos salchichones que se venden como relojes. Y cosas peores

-¿Cree usted que la literatura puede abrirse camino entre la sociedad de consumo sin dejar por ello de ser “buena literatura”?
Seguro. Pero no con las prioridades del mercado ni de las editoriales.

-¿Cuáles son los autores que usted consideraría como sus “maestros” o los que han influido en mayor medida dentro su obra?
San Juan Carlos Onetti, San Juan Rulfo entre los nuestros, mis herejes favoritos Joyce y Kafka. Mis dioses penates: Borges y Bellow. Mi modelo: Norman Mailer

-¿Para usted cuáles serían los cinco libros que cualquier persona tendría que leer?
Los que le produjeran más placer. Cualquier programa me repele

-¿Para usted cuáles son los cinco libros que cualquiera que se dedique a la literatura tendría que leer?
Los que más lo conflictuen. Los que le signifiquen misterio, los que no sepa cómo se escribieron.