9.27.2006

el chanfle de fanfurrias: la premiación

Kafka: el más claro. Éste fue el único capítulo que escribí con un libro del autor a mi lado.

Borges: el más criticado. Escribí dos versiones de este capítulo, y todavía estoy considerando la idea de subir la que no está.

Salvador Leal: el más aplaudido. Haber escogido a Salvador para el capítulo donde se presenta el Manotas no fue casualidad: en un principio, el personaje de Manotas, que ahí era el héroe, estaba completamente basado en el personaje de Salvador Leal en la primaria.

Yosola: el más gracioso. Me reía solo cuando escribí este capítulo, en buena medida porque quizá fue el primero que imaginé. Salió exactamente como lo esperaba.

Café Tacuba: el más complicado. Sí: me tardé dos días en este. Y lo hice con la asesoría de un diccionario.

Cortázar: el más fácil. Éste fluyó como agua. No debo haber tardado más de una hora en terminarlo.

Back to the Future: el mejor integrado. A pesar de que el capítulo de Yosola tiene mi chiste favorito de la novela, éste capítulo le hace competencia con lo de volver a 1985. Y esa, por cierto, no es una idea original mía.

Edgar A. Mora: el más compacto. Tuve que leer por lo menos quince veces varios cuentos de Edgar para poder lograr este capítulo. La moraleja: Edgar es un mejor narrador de lo que yo pensaba.

Plaqueta: el peor. Cuando terminé este capítulo, sentí que la novela no tenía sentido y me sentí triste por el bajo perfil de selección que había utilizado con algunas voces.

Pereza: el más creativo en la onda de manejo de lenguaje. Luego de la dificultad que había tenido para escribir el de Café Tacuba, éste me daba terror. Escuché sin parar a Pereza durante más de tres días, sin éxito. Al final, el capítulo sólo mantiene con la banda el link sexoso, pero también contiene una gran propuesta en el tema de monólogo interno.

Monterroso: el que más disfruté. Monterroso debe ser, junto con Borges, mi escritor favorito. Admito que el tema del capítulo no le hace mucha justicia; pero la forma es exacta. Creo que, al finalizarlo, fue el capítulo del que me sentí más orgulloso.

Ibargüengoitia: el más ajustado al autor. No era difícil. Fue aquí donde surgieron abiertamente dos situaciones: el asesinato de Julián, y el advenimiento de Palito como personaje principal y próximo presidente municipal de Fanfurrias.

Lulú Marina: el más esperado. No fue fácil, y hay que admitir que me faltó lenguaje. Sin embargo, fue divertido pensar en Analú como porrista.

River on Mirror: el más arriesgado. De todos los capítulos, éste debe ser uno de los tres con más trabajo propiamente literario.

Árbol Tsef: el más difícil. La verdad es que no tenía idea de qué escribir. El exilio de Manotas era un hecho; la intromisión del narrador se hizo necesaria. Además (y a pesar de algunos comentarios), sólo Fest podía haberlo hecho.

Buena Vista Social Club: el más musical. Bastó con imaginar una escena de trifulca musicalizada con son. En este capítulo (y no dentro de dos) Manotas ya se había vuelto loco.

Cristina Rivera Garza: el mejor. Sin duda, Cristina tiene una voz fuerte. Su novela, “Nadie me verá llorar”, es una obra maestra. Lograr algo de ella no fue fácil. Sin embargo, con todo y la solemnidad que esta autora implicaba, el capítulo contiene mi tercer chiste favorito.

Maestro Arturo: el que quisiera volver a escribir. Lo mismo que con Edgar: fue al escribir esto que me di cuenta de las verdaderas capacidades del Maestro. Me siento incapaz de alcanzarlas.

Los Fabulosos Cadillacs: el más rítmico. Santillán no fue sacado abruptamente de la manga: existió desde el capítulo de Fest. Ajustarlo a los Cadillacs no implicó mayor problema.

Fito Páez: el más nostálgico. El problema acá era que Fito usa muchísimas referencias que yo no podía traer. ¿Qué tan ridículo hubiese sido un personaje de Fanfurrias hablando de Arlt? Bueno, uno después lo hizo; pero, a estas alturas, había que captar la esencia de Fito, cosa compleja.

Don Gonzalo: el menos cercano al autor. Don Gonzalo fue imposible. Así de sencillo.

Ocean’s Eleven: el más ahuevado. Sí: éste lo hice con algo de hueva, pero sólo era un puente.

Conrad y Meyrink: el más temible. Nunca había sentido el rigor de la lengua como aquí. En realidad, es aquí donde comienza el espacio más oscuro de la novela. Pero también incluye lo que, creo, es el párrafo mejor escrito. Justamente, el primero del capítulo.

Arenas: el más esquizo. Cuando comencé este capítulo, me acababa de enterar que no tendría beca ni por parte de FONCA ni por parte de FLM. Al terminarlo, no me podía explicar por qué.

Rulfo: el más forzado. Rulfo me encanta: me fascina que haya hecho cosas maravillosas con tan solo dos libros, y creo que parte de la fascinación se debe a que, de cierto modo, es mi antítesis. Adentrar la media luna a este universo fue un reto para el que me preparé desde el principio. De hecho, Fanfurrias, en cierto momento, estuvo basado en Comala.

24: el más tenso. Aquí se inserta en realidad toda la tensión de la novela. En 13 segundos de conversación. Muy, muy Bauer.

Plastilina Mosh: el más catastrófico. El mayor problema fue meter inglés de pronto. De ahí la idea de generar un “neo corrido” a medias.

WOMS: el más personal. Fue tremendamente cómodo escribir éste. Aquí descubrí que Palito Pérez está basado, de cierta manera, en Armando. Por lo menos deben pensar exactamente igual.

Orsai: el más atrevido. Sé que éste generará polémica. No me siento muy cómodo con él, pero creo que da en el clavo en la locura de Manotas, que termina por llevarlo a la muerte.

Star Wars: el más inesperado. Yo mismo dudaba de escribirlo poco antes de publicarlo. Al final, me encontré con una idea que lo haría sumamente sencillo. Lo cierto es que tiene cosas que nadie esperaría.

(Para ver la novela completa, ve acá).

1 Comments:

At 11:26 PM, Blogger MaJaDeRiA said...

jaujauajaa, sip, yo todavia entro a leer el mio cuando necesito reirme. Es muyy bueno, y el equivoco del permiso de don julian y don julian aun me hace llorar de la risa.

 

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