5.16.2006

a pesar

Si supieras lo que es verte así de lejos, sabrías también lo que significa doblar para atrás el tiempo y encontrarse de pronto en puntos inocuos de la misma soledad atemporal de siempre. Si supieras lo que es hacer sentido del sinsentido de celarte hasta del propio pasado, sabrías que la profecía del olvido no siempre se cumple y más bien se contenta con desdecirse a quemarropa. Si supieras lo que es pedir licencia a la cordura para buscar tu rostro a la menor provocación, sabrías lo que implica la burocracia del perdón. Si supieras, por lo menos como un suspiro, lo que es la tremenda soledad recién dada el estirón, podrías intuir someramente lo que implica embarnecer cuando se trata de dolor.

Pero sobre todo, estoy seguro, si supieras que a pesar del tiempo y el olvido y el perdón y la soledad, si supieras pues que a pesar de tí he dedicado a tu memoria cada latido y cada historia desde entonces, sabrías, quizá, que verte así de lejos no es verte para nada a la distancia; que verte así de lejos es volver a morir por desgarre al tratar tu recuerdo de salir sin treguas de mi alma.